Después de un par de años aprendidos, perdí la tinta en la punta de mis dedos.
Sí, esa tinta que no se ve pero que nosotros sabemos que existe y no necesariamente raya.
Después de algunos altos y bajos todo es un limbo que no reconozco,
no sé si ya no siento como en esos días, o si el tiempo se llevó un don que disfrutaba.
Ya ni paso de la segunda línea. Las palabras perdieron sentido, o soy yo quien ya no lo tiene.
ojala pudiera explicar lo mal que se siente.
Y es que antes ni pensaba, solamente escribía. Las palabras hacían sinapsis en mi cabeza antes de que yo me diera cuenta y ahora estoy aquí, pensando más de la cuenta y cuestionando si debo escribir.
Extraño el furor en los brazos, la mirada perdida y la música bien lejos. La alienación de lo que fuera que sintiera por mí en ese momento.
Y es que antes ni pensaba, solamente escribía. Las palabras hacían sinapsis en mi cabeza antes de que yo me diera cuenta y ahora estoy aquí, pensando más de la cuenta y cuestionando si debo escribir.
Extraño el furor en los brazos, la mirada perdida y la música bien lejos. La alienación de lo que fuera que sintiera por mí en ese momento.